El Alzheimer: la historia de mi madre. Mamá, no te olvides de mí
El Alzheimer: la historia de mi madre. Mamá, no te olvides de mí
Texto original de Inglés traducido al Español
Texto original de Inglés traducido al Español
Descripción
La historia de nuestra madre: una mujer que amó profundamente y a quien ahora abrazamos con todo nuestro amor
Nuestra madre siempre ha sido el corazón de nuestra familia. Era ella quien nos regalaba sonrisas, abrazos, consejos y esos cálidos almuerzos dominicales que todos esperábamos con ilusión. Hoy tiene 61 años y vive con la enfermedad de Alzheimer en fase moderada.
Cada día es diferente para ella: a veces recuerda, otras se deja llevar por pensamientos y recuerdos que ya no tienen forma clara. Olvida nombres, lugares, incluso caras conocidas… pero hay algo que nunca se desvanece: su amor. Incluso cuando no sabe mi nombre, sus ojos dicen: «Te quiero». Y nosotros la queremos, más de lo que las palabras pueden expresar.
Soy su hija y dejé mi trabajo para cuidarla en casa. Quería que tuviera paz, seguridad y la comodidad de un entorno familiar, porque sé lo importante que es eso para alguien que vive con Alzheimer. Mi padre, aunque está jubilado, sigue trabajando a tiempo parcial para ayudar a cubrir nuestras necesidades básicas. Compartimos los cuidados, pero la mayor parte recae sobre mí. Es exigente a nivel emocional, físico y económico.
Cada día nos enfrentamos a gastos de medicación, productos de higiene, ayudas para la movilidad y las cosas cotidianas, como la comida, la electricidad y el transporte para las visitas al médico. Nunca imaginamos que tendríamos que pedir ayuda, pero ahora la necesitamos de verdad.
Si decides apoyar nuestra recaudación de fondos, estarás ayudando no solo económicamente, sino también emocionalmente, dando a nuestra madre la oportunidad de quedarse en casa el mayor tiempo posible, rodeada de amor en lugar de las frías paredes de una institución.
Desde lo más profundo de nuestro corazón, gracias por leer nuestra historia y ayudarnos a mantener a nuestra madre en casa, donde debe estar.
Con amor y gratitud,
Una hija que nunca lo olvidará