PARA RYSIU, EL PAPA KAROLEK Y KALINKA
PARA RYSIU, EL PAPA KAROLEK Y KALINKA
Texto original de Inglés traducido al Español
Texto original de Inglés traducido al Español
Descripción
Somos una familia que se ha enfrentado al diagnóstico más duro. En septiembre de 2024, a mi querido marido, Rysiu, le diagnosticaron tumores malignos en ambos hemisferios cerebrales: un glioma de grado IV.
Este es el segundo cáncer que afecta a nuestros seres queridos. Nuestro hijo, Karolek, estuvo tres veces al borde de la muerte: primero tras el nacimiento debido a una sepsis grave, y luego dos veces a causa de una leucemia aguda, lo que le llevó a someterse a un trasplante de médula ósea. Teníamos la esperanza de que, tras estos años difíciles, nos esperara la paz, pero la vida nos ha puesto a prueba de nuevo.
No puedo comprender que no sea la genética, sino un destino ciego y cruel, lo que ha vuelto a golpear a nuestra familia. A pesar de ello, no nos rendimos: jugamos con las cartas que el destino nos ha repartido. Sacamos a Karolek de las garras de la muerte, y también sacaremos a Rysiu.
He encontrado una terapia moderna y extranjera que puede convertir unos pocos meses de vida en muchos años. Por desgracia, es muy cara: necesitamos unos 700 000 €. En las próximas 2-3 semanas, necesitamos recaudar 70 000 €. Para nosotros, es una suma enorme, sobre todo porque, al tener un hijo discapacitado, no hemos podido ahorrar grandes cantidades. Necesitamos ayuda urgente porque el tumor crece cada semana.
Durante la enfermedad de nuestro hijo, mi marido asumió la responsabilidad de mantener a la familia cuando tuve que dejar mi trabajo. Tuvo varios empleos para poder pagar el tratamiento y la rehabilitación de Karolek. Siempre nos cuidó. Recuerdo el día en que llamé a Rysiu para que viniera al hospital porque los médicos nos dijeron que nos diéramos prisa para que pudiera despedirse de nuestro hijo. Entonces ocurrió un milagro: Karolek se recuperó.
El tratamiento de nuestro hijo fue increíblemente difícil. Rysiu lo llevaba en brazos cuando no tenía fuerzas y lo hacía reír en los momentos más oscuros. Nos dijeron que Karol tendría una discapacidad intelectual, que se convertiría en un «vegetal» y que no viviría más de 11 años. Pero Rysiu siempre se mantuvo optimista y creyó que Karolek lo conseguiría. Ese optimismo me dio fuerzas en la lucha por nuestro hijo, y ahora en la lucha por mi marido.
Hoy, Karol tiene 16 años y lleva 6 en remisión. Tiene una relación estupenda con su padre, y a los dos les encanta el humor negro. Se ríen diciendo: «No puede ir a peor, solo puede ser más divertido». Nuestra hija, Kalinka, aún es muy pequeña, pero para ella, su padre lo es todo.
Rysiu es mi mayor apoyo y mi mejor amiga. No nos lamentamos por nosotros mismos: ¡pasamos a la acción! Pedimos ayuda. No solo estás salvando a mi marido, sino a toda nuestra familia».