«Esta recaudación es nuestra última oportunidad para salvar el...»
«Esta recaudación es nuestra última oportunidad para salvar el...»
Texto original de Húngaro traducido al Español
Texto original de Húngaro traducido al Español
Descripción
Estimados colaboradores, personas de buen corazón: Profundamente conmovida, pero dejando a un lado todo mi orgullo por el bien del futuro de nuestros hijos, me dirijo a ustedes. Nunca en mi vida había pedido ayuda, pero ahora mi familia se encuentra en una situación tan crítica que está en juego la seguridad de nuestros hijos y el techo que los cobija. Soy una madre de 41 años. Llevo luchando contra la enfermedad de Crohn desde los 15 años, y la soma permanente que me recetaron me ha consumido por completo la salud, por lo que actualmente recibo una pensión por discapacidad. Mi ingreso fijo mensual es de tan solo 87 000 forints. Mi marido trabaja en la construcción y cobra semanalmente, lo que supone como máximo 50 000 forints a la semana. El resto lo recibe en una cuenta, ¡que se destina al pago de la hipoteca! Con este presupuesto extremadamente escaso e incierto, criamos con mucho cariño a nuestros dos hijos.Anteriormente, con la esperanza de que nuestra familia siguiera creciendo, solicitamos el préstamo Babaváró. Lamentablemente, a pesar de todos nuestros esfuerzos y deseos, no pudimos tener un tercer hijo. Este doloroso fracaso nos ha sumido en una enorme trampa económica: nos hemos quedado con el préstamo a cuestas y nuestros gastos de subsistencia se han vuelto de repente insoportables.Aunque por ahora podemos pagar nuestros préstamos y gastos fijos —a costa de sacrificios sobrehumanos—, porque tememos perder nuestro hogar, ya casi no nos queda nada para la comida diaria, para cubrir los gastos básicos tras pagar las facturas y para la ropa básica de los niños. Nos encontramos en una situación muy difícil y sin perspectivas, y el simple hecho de conseguir el sustento diario nos causa una gran preocupación. No pedimos ayuda para lujos ni para cosas superfluas. Rezamos para recibir ayuda temporal para la alimentación y el vestido de nuestros hijos, hasta que superemos esta difícil crisis económica y podamos proteger nuestro hogar para ellos.Cualquier donación, por pequeña que sea, alimentos no perecederos o ropa infantil en buen estado supondrían un gran salvavidas para nuestra supervivencia. Le agradezco de todo corazón que haya leído nuestra carta y le doy las gracias por cualquier pequeña ayuda que pueda dar esperanza a nuestros hijos.Atentamente y con mi agradecimiento, Évi Tóth