Ariana
Ariana
Texto original de Rumano traducido al Español
Texto original de Rumano traducido al Español
Descripción
En junio, cuando ya se acercaba el final del curso escolar (Ariana terminó el año escolar con una beca por méritos), empezó a quejarse ocasionalmente de dolores de cabeza y de ojos. Tras un examen de rutina, surgió la sospecha de presión intracraneal; más concretamente, se trataría de un tumor cerebral que presiona el fondo del ojo. Tras consultar a otros dos oftalmólogos para recabar más opiniones, se realizó una resonancia magnética de control, en la que se detectaron dos tumores, no solo uno, una hidrocefalia secundaria activa y una sospecha de neurofibromatosis de tipo 2, por lo que se requirió una consulta neuroquirúrgica de urgencia.
Tras la consulta con un neurocirujano, desde el 1 de julio hasta el 3 de septiembre, Ariana y su madre estuvieron ingresadas en el hospital de neurocirugía de Cluj, tiempo durante el cual a Ariana se le realizaron cinco intervenciones quirúrgicas en el cerebro. Debido a la ubicación del tumor grande en una zona extremadamente sensible desde el punto de vista neuroquirúrgico, el médico optó por la extirpación parcial del tumor (para no provocar lesiones neurológicas graves), para que posteriormente se sometiera a radiocirugía estereotáctica con rayos Gamma Knife o Cyber Knife en el extranjero, rayos que no son tan invasivos ni suponen riesgos para el futuro, pero el procedimiento es muy caro y, al tener ella dos tumores, los costes se duplicarán.
Debido a los edemas producidos tras la operación, se produjo una hidrocefalia obstructiva. Se intentaron diferentes procedimientos de drenaje, pero sin ningún resultado favorable, siendo necesario finalmente colocar un drenaje ventriculo-peritoneal, más concretamente desde el cerebro hasta el peritoneo, bajo la piel, para evitar la presión sobre todo el cerebro; es decir, el líquido cefalorraquídeo que se produce y que el organismo no drena de forma normal, se drena a través de este tubo hacia el peritoneo, y desde allí es absorbido por el organismo.
Tras la intervención de extirpación del tumor, Ariana quedó sin audición, pero para ello solo existe una solución: concretamente, un implante en el tronco cerebral que solo se realiza en Italia y cuyos costes son enormes. Asimismo, tras todas las intervenciones se produjeron edemas que desencadenaron varias crisis epilépticas, por lo que Ariana sigue actualmente un tratamiento anticonvulsivo, que será supervisado por un neurocirujano durante un tiempo a partir de ahora para evitar las crisis epilépticas.
Será necesario un largo periodo de terapias de recuperación, ya que en este momento Ariana presenta dificultades de movilidad y equilibrio, los músculos están atrofiados, ha perdido más de 13 kg durante este periodo, tiene trastornos de deglución (no puede comer ni tragar cualquier cosa) y le cuesta mucho hablar debido a que tiene una semiparálisis facial bilateral, el labio inferior le cuelga y tiene que sujetárselo con el dedo para mantenerlo cerrado, ve doble y borroso, y utilizamos a diario lágrimas artificiales y diferentes gotas y geles para evitar la sequedad de la córnea... Y por si todo esto no fuera suficiente, también hay que realizar pruebas genéticas para confirmar o descartar la sospecha de neurofibromatosis tipo 2, una enfermedad genética que puede provocar la aparición de otros tumores en otras partes del cuerpo.
En este momento, Ariana realiza cuatro terapias en casa: fisioterapia, terapia Vojta, masaje orofaciales y de tonificación, y logopedia. En los próximos días tendrá que volver a ingresar porque la herida frontal, debido a tantos cortes y puntos, no se ha cerrado y es necesaria una segunda sutura para evitar un mayor riesgo de infección.
Si la herida frontal se cierra, Ariana deberá ser trasladada de urgencia a Turquía, donde comenzará el tratamiento con rayos Gamma Knife o Cyber Knife. Se estima que el coste de estos procedimientos ascenderá a unos 16 000 euros, dado que Ariana tiene dos tumores; sumando los gastos de alojamiento y transporte, tanto para ella como para su madre, la cantidad que necesita es de 25 000 euros.
Tras el tratamiento en Turquía, se realizarán sin duda análisis genéticos para confirmar o descartar la sospecha de un diagnóstico de neurofibromatosis tipo 2; posteriormente, para que Ariana pueda volver a oír, deberá ser trasladada a Italia, donde se le realizará un implante en el tronco cerebral.
A continuación, sin duda, se llevarán a cabo costosos procedimientos de recuperación. Sin embargo, Ariana no ha perdido la esperanza y sigue esperando recuperar la vida que tuvo en su día.
El coste de una vida normal asciende a 50 000 euros.