Un coche para una familia joven
Un coche para una familia joven
Texto original de Checa traducido al Español
Texto original de Checa traducido al Español
Descripción
Ayúdanos a mantener unida a nuestra familia: necesitamos un coche que nos permita seguir adelante y no perder la esperanza
Somos una pareja joven de un pequeño pueblo, donde cada kilómetro significa un pedazo de vida. Nos llamamos Roman y Míša, y juntos llevamos varios años construyendo un hogar no solo para nosotros, sino también para nuestra familia ampliada: cuatro gatas y un perrito, que para nosotros son como hijos.
Pero nuestro corazón también está con nuestra abuela, que tras una grave enfermedad perdió ambas piernas y ahora vive en una residencia. Somos sus únicos familiares cercanos que la visitamos regularmente, la ayudamos con las cosas que los cuidadores no pueden hacer por sí mismos y, sobre todo, le llevamos alegría, amor y un pedacito de hogar.
Los últimos meses han sido una prueba para nosotros. Intentamos valernos por nosotros mismos, ganarnos la vida honradamente con nuestro oficio y aportar valor a las personas que nos rodean. Pero la realidad nos ha alcanzado: a los empleadores para los que trabajábamos no les va bien a la hora de conseguir nuevos encargos y el trabajo ha disminuido. Aunque no nos rendimos y buscamos nuevos caminos, estamos perdiendo los ingresos regulares que nos permitían funcionar.
Nuestro viejo coche, que durante todos estos años nos ha permitido ir al trabajo, visitar a la abuela y volver a casa con los animales, está llegando al final de su vida útil. Ya no podemos permitirnos las reparaciones, y cada viaje es un riesgo no solo para nosotros, sino también para todos los que confían en nosotros. Y sin coche, nuestro mundo empezará a desmoronarse poco a poco: sin poder ir al trabajo, a ver a la familia, al médico o simplemente a hacer la compra en el pueblo, es imposible seguir adelante.
Por eso, personas de buen corazón, os pedimos ayuda. Necesitamos un coche fiable que nos permita seguir cuidando de nuestra abuela, ir al trabajo y mantener el hogar que hemos creado juntos. No nos resulta fácil pedir ayuda; siempre hemos querido ganarnos todo por nosotros mismos. Pero ahora sabemos que pedir ayuda no es una vergüenza. Es esperanza.
Cada corona, cada contribución, cada vez que compartan nuestra historia nos ayudará a acercarnos a nuestro objetivo y a recuperar la seguridad y la posibilidad de seguir viviendo con dignidad, en el amor y juntos.
Agradecemos de todo corazón a todos los que nos ayuden. Les mantendremos informados de cada paso y creemos que, cuando lo hayamos superado, nosotros también podremos volver a ayudar a otros.
Con humildad y gratitud,
Romča y Míša