ELA. ¿Se puede vivir sin abrazos?
ELA. ¿Se puede vivir sin abrazos?
Texto original de Inglés traducido al Español
Texto original de Inglés traducido al Español
Descripción
¿Se puede vivir sin abrazar?
El cuerpo humano contiene más de 600 músculos. Estos trabajan juntos para permitirnos realizar todos nuestros movimientos, desde acciones sencillas como levantar una cuchara hasta otras más complejas como correr o hablar.
El músculo deltoides es un buen ejemplo. Te permite levantar el brazo y, cuando deja de funcionar, ya no puedes coger objetos, vestirte ni abrazar a nadie.
Luego están los músculos circulares de la boca, esenciales para comer, silbar y besar. Sin ellos, muchas acciones cotidianas, como hablar, se vuelven imposibles.
Luego está el diafragma, uno de los músculos más grandes del cuerpo. No solo facilita la respiración, sino que también estabiliza el torso. Cuando se debilita, no se puede respirar, comer ni dormir.
Al principio, a Kasia le empezaron a temblar los dedos. Luego empezó a caerse cada vez con más frecuencia. Unos meses más tarde, ya no podía sostener una taza de café. Ahora no puede abrazar a su marido ni a sus hijos porque no puede levantar los brazos. No puede expresar lo que necesita porque es difícil entender lo que dice. La vida se compone de cosas que ya no puede hacer.
Esta es la realidad de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Los músculos se debilitan gradualmente y dejan de funcionar, atrapándote en un cuerpo que no puedes controlar, mientras que tu mente sigue tan aguda como siempre. Las tareas sencillas del día a día se convierten en retos imposibles. No puedes comer, tu respiración empeora cada vez más. Solo el cerebro funciona perfectamente. Y los ojos.
La enfermedad nunca los afectará.
Y aún no existe una cura eficaz.
Kasia, nuestra amiga de la universidad, lleva casi dos años desde que le diagnosticaron la enfermedad. Todavía puede sonreír con la sonrisa más hermosa, aunque su cuerpo ya no pueda hacer mucho más. La vida de Kasia está llena de amor. Amor por su marido, con el que lleva 24 años. Amor por sus hijas (de 11 y 14 años), una de las cuales lucha desde que nació con una discapacidad y necesita operaciones cíclicas. Amor por el trabajo, porque a Kasia le encantan los idiomas y la palabra escrita. Amor por las personas que la apoyan en su enfermedad.
Y si el amor fuera suficiente, no necesitaríamos esta recaudación de fondos. Pero para hacer frente a la ELA, el dinero es crucial.
Necesitamos dinero para pagar:
- una silla salvaescaleras para que Kasia pueda salir a pasear
- modificaciones en el hogar para adaptarse a sus necesidades cambiantes
- equipos de seguimiento ocular para la comunicación
- atención médica continua, fisioterapia y rehabilitación
Puedes dar a Kasia y a su familia un poco de fe y mucho consuelo. Un poco más de tiempo, más vida y más dignidad. E incluso más sonrisas.
Con su ayuda, podemos darle más tiempo para lo que más importa: ser madre, esposa y amiga.
Gracias por tomarse el tiempo de leer esto. ¡Su apoyo es realmente importante!
Y, por favor, compártelo si puedes.