¡Ayuda a salvar a 20 caballos y a la cuadra!
¡Ayuda a salvar a 20 caballos y a la cuadra!
Texto original de Lituania traducido al Español
Texto original de Lituania traducido al Español
Descripción
Ayudad a sufragar el tratamiento de los caballos heridos y a trasladar la cuadra a un lugar seguro
Me dirijo a todos aquellos que aman a los animales, creen en la justicia y comprenden lo que significa luchar por aquellos que no pueden defenderse por sí mismos.
Nos vemos obligados a trasladar urgentemente la yeguada a un nuevo lugar. Hemos comprado una finca, pero allí no hay prácticamente nada de lo necesario para que los caballos vivan en condiciones seguras: no hay recintos, no hay electricidad, no hay agua, no hay pozo y no hay infraestructura preparada.
Los caballos necesitan un lugar seguro ahora mismo. No dentro de un año, ni cuando todo esté en condiciones, sino lo antes posible.
Nuestra historia es muy dolorosa. La yeguada que creamos con nuestras propias manos, nuestro trabajo, nuestra salud y nuestros últimos ahorros se perdió. No era solo un lugar para los caballos. Era nuestro hogar, nuestro trabajo, las actividades de nuestros hijos, nuestro proyecto de vida y nuestro sueño.
En los últimos años hemos vivido un auténtico infierno. Hace tiempo, una casa de nuestro recinto fue incendiada, posiblemente de forma intencionada. Ahora nos enfrentamos a cosas aún más terribles: los caballos sufren lesiones, no están a salvo y nosotros vivimos en un estado constante de miedo, tensión e incertidumbre.
Se ha iniciado una investigación judicial por los caballos heridos. Se han entregado a la policía fotografías, se han expuesto las circunstancias y se ha señalado al posible autor, pero, según nos han explicado, la investigación aún carece de pruebas suficientes. Mientras no se identifique a los responsables y no se resuelva la situación, los caballos no pueden permanecer a salvo en ese entorno.
Además del impacto emocional y el miedo constante, estos sucesos han tenido consecuencias económicas muy reales. Los caballos heridos necesitan tratamiento veterinario, revisiones, medicamentos, procedimientos, cuidados de las heridas y visitas de seguimiento. Las facturas veterinarias ya ascienden a unos 2 000 €, aunque esta cifra aún puede variar, ya que los caballos siguen en tratamiento.
A pesar de todo, no nos rendimos. Los caballos no tienen la culpa de los conflictos entre personas, los juicios, la ira o la venganza. Deben disponer de recintos seguros, agua, electricidad, refugio y la posibilidad de vivir en paz.
Para poder trasladar a los caballos a un lugar más seguro lo antes posible, actualmente estamos recaudando 25 000 € para la primera fase, que cubre lo más básico.
Este no es el coste total de la reconstrucción de la caballeriza. Se trata de la cantidad mínima necesaria para poder sufragar el tratamiento de los caballos heridos, instalar el suministro de agua y electricidad, los recintos y garantizar al menos un nivel mínimo de seguridad en el nuevo emplazamiento.
Presupuesto mínimo preliminar
1. Facturas veterinarias de los caballos heridos: actualmente, unos 2 000 €
Esta cantidad incluye las revisiones veterinarias, el tratamiento de las heridas, los medicamentos, los vendajes, los procedimientos, las visitas de seguimiento y la atención posterior. Esta cifra aún puede variar, ya que los caballos siguen en tratamiento, necesitan cuidados constantes y los costes finales del tratamiento aún no están claros.
2. Instalación eléctrica y distribución eléctrica provisional: unos 4 000 €
Trabajos mínimos de instalación o conexión eléctrica, cuadro eléctrico provisional, cables, protecciones y distribución eléctrica básica en el recinto.
3. Pozo de agua y conexión al suministro de agua: unos 6 000 €
Instalación del pozo o solución inicial de suministro de agua, bomba, presurizador, conexión y materiales necesarios para que los caballos dispongan de una fuente de agua permanente.
4. Cercados para caballos: unos 7 000 €
Estacas, cintas o cuerdas eléctricas para pastoreo, aisladores, puertas, generadores de impulsos eléctricos, baterías, puesta a tierra y materiales para instalar varios corrales seguros.
5. Depósitos de agua, abrevaderos y distribución provisional de agua: unos 1 000 €
Depósitos de agua, abrevaderos, mangueras, racores y soluciones provisionales para que todos los caballos dispongan de agua limpia a diario.
6. Alquiler de maquinaria, movimientos de tierra y preparación del terreno: unos 2 000 €
Preparación de los emplazamientos para los recintos, trazado de los caminos de acceso, ubicación de las puertas, nivelación mínima y trabajos necesarios con maquinaria.
7. Seguridad: cámaras, iluminación y medidas de seguridad adicionales – unos 1 000 €
Cámaras, iluminación y medidas de seguridad imprescindibles para poder vigilar el recinto y proteger a los caballos de posibles incidentes.
8. Gastos imprevistos, transporte y tasas de la plataforma: unos 2 000 €
Traslado de los caballos, combustible, materiales adicionales, trabajos urgentes, gastos menores pero necesarios y tasas de la plataforma.
Importe total necesario para la primera fase: 25 000 €
No se trata de una petición para mejorar el entorno o la comodidad. Es una petición para ayudar a sufragar el tratamiento de los caballos heridos y crear un espacio mínimo y seguro que nos permita sacarlos de un entorno peligroso y proteger sus vidas y su salud.
Si recaudamos menos, destinaremos los fondos en primer lugar a las tareas más urgentes:
1. las facturas veterinarias de los caballos heridos,
2. al agua,
3. a los recintos,
4. la electricidad,
5. seguridad.
Cada euro significa mucho en estos momentos. Para una persona puede ser solo unos pocos euros, pero para nosotros puede suponer una visita al veterinario, medicamentos, vendajes, una estaca más, unos metros más de valla, un abrevadero o un paso más hacia un lugar seguro para los caballos.
Si puedes colaborar económicamente, te estaremos infinitamente agradecidos. Si no puedes colaborar con dinero, te rogamos encarecidamente que compartas esta petición. A veces, una sola vez que se comparte llega a alguien que puede ayudar.
Estamos muy cansados, pero seguimos aguantando. Por los caballos. Por los niños que aquí han aprendido a amar a los animales. Por todo lo que hemos creado y que no queremos que se destruya.
Gracias a todos los que no se quedan indiferentes.