Proyecto Marika: el deporte es para todos, sin excluir a nadie
Proyecto Marika: el deporte es para todos, sin excluir a nadie
Texto original de Italiano traducido al Español
Texto original de Italiano traducido al Español
Descripción
El deporte no es solo competición, es emoción, compartir, libertad. Pero, ¿qué ocurre cuando alguien, debido a barreras físicas, no puede disfrutarlo plenamente? Precisamente por eso surge el Proyecto Marika, una iniciativa que pretende derribar esas barreras y hacer que el running sea accesible para todos, sin exclusiones.
Todo comenzó en octubre de 2024, cuando Marika, una joven de 27 años con tetraparesia espástica distónica, se presentó en la línea de salida de una carrera a pie. Cabello rubio, ojos grandes y una sonrisa cautivadora. Pero había un problema: su silla de ruedas no era adecuada para ese tipo de recorrido. A pesar de los calambres y las dificultades, Marika no se rindió. Luchó, sonrió, apretó los dientes hasta la meta. Y luego, con una sencillez desarmante, dijo: «Lo siento, me hubiera gustado dar más de mí».
Esas palabras llegaron directamente al corazón de quien la acompañó en ese reto, Angela G.. No era ella quien tenía que dar más de sí, sino quien podía ayudarla a vivir la carrera de la manera correcta. Así nació el Proyecto Marika, precisamente a partir de una idea de Angela: recaudar fondos para comprar una silla de ruedas especial para atletas con discapacidad, de modo que cualquiera que quiera experimentar la alegría de correr pueda hacerlo, sin obstáculos.
Pero hay más. Cuando le propusieron comprar una silla de ruedas para ella, Marika respondió: «Yo ya he tenido esa oportunidad. Quiero que esta silla de ruedas sea para todos aquellos que aún no han podido probarlo». Un mensaje poderoso, que convierte este proyecto en algo aún más grande: un símbolo de inclusión e igualdad de oportunidades.
Ahora nos toca a todos aportar nuestro granito de arena. Basta con una pequeña contribución para dar un gran impulso a este sueño. Cada donación es un paso más hacia una meta sin barreras.
Basta così poco per donare felicità